historiadelarteen.com. Como conocer la historia del arte como pasion o entretenimiento.
El arte micénico surgió alrededor del año 1400 A.C ( II milleniun A.C). Su periodo de apogeo señala aproximadamente el periodo entre 1550 a 1200 A. C. en la Grecia continental. El desarrollo de la cultura Micenica en la edad de bronce, en la península griega sucedió cronológicamente a la antigua cultura minoica de Creta.
El Arte Micenico comparado con El Arte Minoico que le precedió era de naturaleza bastante solemne, las dos culturas formaron la base del arte griego que surgió después en esa misma península y por eso es necesario estudiarlas; para comprender mejor posteriormente el periodo arcaico del arte griego. La cultura griega aprendió algunas cosas de esta cultura, incluyendo cómo construir puertas y tumbas.
La cultura de Micenas tenía una sociedad jerarquizada con la figura del rey como máximo exponente del poder con el control político y económico. Los Micenas o aqueos como ellos se denominaban a sí mismos eran un pueblo fundamentalmente guerrero por lo que desarrollaron gran especialización y técnicas en la elaboración de armas, flechas, la espada larga y la armadura con laminas de metal y cascos de dientes de jabalí (poseían estos gran fortaleza y durabilidad ya que estaban destinados a la protección personal). Se dedicaban a la agricultura y la ganadería por lo que se asentaban en zonas fértiles las que defendían con preponderante belicosidad. Sus ciudades entre las que sobresalen Tirinto, Argos y Micenas (que es quien da nombre a esta cultura) estaban muy bien protegidas por inmensas murallas de piedra.
Las ciudades micénicas habitualmente de situaban en lo alto de las colinas rodeadas por murallas desde donde podían ser defendidas mejor en caso de ataque, por supuesto debían también tener acceso a fuentes de agua; lo que les proporcionaba un medio de subsistencia indispensable. Muchas de estas ciudades estaban muy cercas del mar donde desarrollaban sus importantes actividades comerciales.
De la construcción de enormes fortalezas de piedras en la arquitectura micenica se han preservado algunas ruinas que muestran como estas piedras se ponían una sobre otras sin necesidad de argamasa, se tallaban hasta conseguir la forma deseada y se colocaban después cuidadosamente una sobre otra, encajaban las mismas tan perfectamente, que es difícil introducir siquiera un objeto por delgado que sea entre las juntas. Crearon con este método estructuras arquitectónicas enormes. Sus tumbas ciclópeas de mampostería y «Colmena» constituyen un verdadero monumento a la labor y tenacidad constructiva que esta antigua civilización dejo para la posteridad.
Las construcciones civiles micenicas entre las que se encuentran los palacios poseían una planta cuadrangular generalmente orientada hacia el este por donde salia el sol. En la cultura micenica los palacios constituyen las propias ciudades y estaban totalmente amuralladas en función de patios que conducen al edificio principal: El Megaron. Esta estancia era a la ves lugar de ofrendas y salón del trono.
El Megaron presenta una estructura similar y esta dividida en tres ambientes:
Numerosas otras estancias suplían las necesidades de los habitantes del palacio desde el rey hasta la servidumbre con algunas diferencias entre ellas en cuanto a dimensiones, calidad del acabado en las paredes y vanos. Grandes puertas protegían las entradas concebidas para ser impenetrables en caso de ataque. De los micenicos aprendieron los griegos posteriormente a construir solidas puertas aunque ellos por supuesto mejoran el acabado y proporción de las mismas con relación a las dimensiones del edificio.
Los palacios contaban con distintas estancias entre las que cuentan las destinadas al culto religioso, a representaciones para entretenimiento así como otras de suma importancia destinadas para la realización de actividades económicas y políticas que garantizaban la subsistencia de sus habitantes y consolidaba el poder del soberano el cual es reverenciado en el salón del trono. Entre estas habitaciones destinadas a lo económico están los talleres y almacenes a los que se accedía por intrincados laberintos de pasillos, estas habitaciones hechas de mampostería eran más simples sin decoración predominando el concepto práctico de su función.
Las paredes de las habitaciones principales destinadas a vivienda y celebraciones se construían de mampostería también sobre la que se colocaba estuco que era la base perfecta para la decoración con pinturas en las que predominaban los motivos con animales y plantas generalmente dispuestos en forma de cuadricula.
En los palacios micénicos se observa preocupación por la relación entre la longitud y el ancho de cada una de las partes de estos edificios, por lo que puede decirse que hay ya una harmoniosa expresión arquitectónica acorde con los principios constructivos que fueron la base de lo que sería después la proporcionada y equilibrada arquitectura griega.
De las construcciones donde vivía la población campesina en Micenas no se han conservado ejemplares ninguno, por lo que se supone que fueron hechas con materiales perecederos y de poca calidad en las que vivían numerosas personas pero sin separación de paredes internas que delimitarían las estancias; como si se hacia dentro de los palacios. Se colocaban escasas ventanas o vanos y una única entrada también orientada hacia el este.
Destacan tres tipos fundamentales en la construcción de estas edificaciones funerarias las cuales son también jerarquizadas como lo es la sociedad para los vivos.
1- Tumbas de foso o de pozo. Tumbas familiares agrupadas en círculos en la zona exterior de la ciudad. Eran pozos de cinco metros de profundidad cubiertos por paredes de piedras y sellados por vigas y cubierta de ramajes y barro.
2- Tumbas de cámara y Tholoi. Primero con planta rectangular y luego redondas a las que se accedía por los dromos (pasillos) y cubiertas por el Tholos (cúpula).
3- Tumbas de cámara sencillas. Túmulos de piedra excavados en terreno blando para usarlos en enterramientos múltiples.
La historia y leyendas del pueblo micénico forman parte de los escritos que dejara el poeta griego Homero (h. 750 a.C.) Se convirtió en la cultura dominante de la isla y su influencia; se patentiza en todas las manifestaciones artísticas. Asimilaron elementos de la cultura precedente (Menoica) especialmente en la parte artesanal donde elementos naturalistas con flores propios de los minoicos se observan en la primera etapa. Artesanos minoicos fueron asimilados por la cultura Micenica y es asi que este conocimiento pasa a los micenicos y posteriormente a los griegos.
Se supone que cemitas etruscos trabajaron también para los micenas dejando su impronta hasta que estos últimos (que fueron ceramistas y orfebres impresionantes), desarrollaron una cerámica de tipo funcional; bellamente decorada con motivos geométricos.

Este estilo lo aplicaron también en la elaboración de bellos objetos de uso personal entre los que se destacan las joyas.. Utilizaron ampliamente el oro por el que tenían especial predilección y alcanzaron un alto grado de maestría en el uso de las técnicas para elaborar los diferentes objetos hechos en metal como el repujado, el burilado o el nielado (incrustaciones de un metal sobre otro).
Se han encontrado restos de utensilios micénicos en Atenas, Pilos, Chipre y Esparta, comprobándose la existencia de una civilización micénica extendida por todo el mar Egeo.
Los fragmentos de pinturas micénicas encontrados en Tirinto y en Pilos, en Grecia, representan lo que se presume fueron impresionantes murales tanto micénicos como minoicos; no eran frescos como tradicionalmente se conocen, pero al igual que los murales egipcios se hacían aplicando pintura sobre yeso.
Las técnicas pictóricas y métodos artisticos de los cretenses, la cultura predecesora, se continúan adoptando en sus realizaciones. Los colores se extraían de los minerales encontrados localmente por lo que las tonalidades logradas con ellos son fundamentalmente el azul, el rojo, el amarillo y el negro. Estos colores se aplicaban cuando el estuco aplicado sobre las paredes estaba todavía húmedo por lo que los artistas debían proceder presurosamente y con precisión aunándose para la tarea varios de ellos a la vez.
Los temas de los murales micénicos incluyen escenas cotidianas y representaciones de escenas bélicas y de cacería así como alusión a la naturaleza. Como se observa en algunas de sus pinturas utilizaban una perspectiva forzada y las figuras son estereotipos que no guardan un orden espacial. No obstante esta pintura posee dinamismo; sobre todo en las escenas que cuentan sobre feroces enfrentamientos bélicos, las escenas de cacería, pájaros levantando el vuelo o animales atacando o siendo perseguidos.
Mujeres en procesión ricamente ataviadas y engalanadas nos dan una idea de la indumentaria de la época como se muestra en la fotografía. Estas pinturas están realizadas en el estilo minoico que heredaron los micénicos. Líneas oscuras rojas y negras daban los detalles ulteriores al dibujo perfilándose y ocultando los defectos.
La mayoría de los murales encontrados corresponden a las ciudades de Micenas, Tinto, Pilos, Orcomeno y Tebas. Muchas de estas pinturas se hicieron para los palacios reales y sirvieron muy bien como propaganda al poder de los reyes aunque la aristocracia colocaba las mismas en sus propiedades como símbolo de estatus también no solo con propósitos decorativos.

La civilización micénica se derrumbó alrededor del año 1100 a. C. Su final marcó el fin de la edad de bronce en Grecia. Le siguió un período de cien a ciento cincuenta años denominado «época oscura», de la que se conoce muy poco.
Cuando termina la prehistoria; empieza el período de la historia escrita. Este hecho marca un hito muy importante en el desarrollo de la evolución de las comunidades humanas y su toma de conciencia como entidades culturales, permitiendo incluso en el caso de la cultura Cretense y Micena establecer la existencia de ambas como dos culturas diferentes mediante sucesos narrados en tablillas encontradas que aportan estos datos informativos.

En relación a la arquitectura se observan los mismos conceptos que aplican para las otras manifestaciones artísticas tales como la proporción y armonía, la simetría y la perfección técnica. Se destaca el templo clásico cuyas características son comunes a todas la polis. Los templos griegos estaban concebidos para ser contemplados desde el exterior y no para la utilización de su espacio interior. Por lo que su apariencia externa cobra un valor principal estrechamente relacionado al culto de las deidades en la cultura griega.
Su construcción se basa en un modulo constructivo de medidas matemáticas que interrelaciona todas las partes del edificio entre sí. El equilibrio y la simetría establecen un perfecto orden a la hora de construir y diseñar las diferentes partes del edificio.
La perfección de estas construcciones se observa en complejos elementos técnicos tales como:
– Los reajustes ópticos.
– La utilización de colas de milano en sustitución de argamasa en el acoplamiento de los sillares,
– El perfecto encuadrado y pulido de la mampostería.
El templo griego se establece en un espacio sagrado llamado témenos. Las plantas de los mismos se denominan según como se distribuyan sus columnas a lo largo de su perímetro así como el número de columnas.
– Antis
– Próstilo
– Anfipróstilo
– Períptero
Los órdenes clásicos en la arquitectura griega constituyen un modulo constructivo que asegura la repetición en todos los templos del mismo sistema decorativo y constructivo.
Orden dórico
El orden dórico es el más viejo y más simple de estos ordenes. El orden dórico griego se desarrollo en la región occidental de Grecia llamada Doria y no fue utilizado más después del 100 A.C. hasta su llamado «redescubrimiento» muchos siglos después a mediados del siglo XVIII.
Se compone de un cilindro vertical que va anchando hacia la parte inferior. Generalmente ni la base o el capitel tienen decoración detallada. Se colocaba de preferencia en el nivel inferior de los coliseos por considerarse que por su forma podía sostener más peso. La relación entre la altura y el ancho es de 8:1.
El eje de una columna dórica siempre es estriado. El capitel consiste simplemente en una especie de moldura cóncava lisa sin ninguna decoración sobre la que apoya, un ábaco cuadrado plano; el entablamento dórico es también el más fuerte.
Orden jónico
La columna jónica es considerablemente más compleja que el dórico. Generalmente el eje de la columna es estriado (tiene surcos tallados longitudinalmente). En la parte superior del capital exhibe la forma característica de un pergamino enrollado en sus bordes externos en las cuatro esquinas. La relación entre su altura y el ancho es de alrededor de 9:1. Debido a las proporciones más refinadas de su capitel, la columna jónica a veces se asocia con edificios académicos. Se utilizaron las columnas de estilo Jónico en el segundo nivel de los coliseos por su fortaleza ser menor que la dórica pero mayor que la corintia.
Orden corintio
La denominación del nombre del orden corintio se asocia al nombre de la ciudad-estado griega de Corinto. Pero según el historiador de la arquitectura Vitrubio, la columna fue creada por el escultor Kallimachos, probablemente un ateniense, que esculpió las hojas de acanto alrededor de una canasta Votiva.
De hecho, el capitel corintio conocido más antiguo fue encontrado en Bassae y data del 427 A.C. Se sitúa en el nivel superior de los coliseos sosteniendo el peso mínimo con la correlación entre la altura y el ancho menos grueso de 10:1.
El techo del templo se construye a dos aguas lo que deja un espacio triangular sobre el entablamento que se denomina frontón.
En un periodo tardío se observa una influencia del arte del oriente en la construcción de estos templos así como de otros edificios en que la monumentalidad toma un papel de expresión preponderante.

La cerámica en el arte griego constituye en las artes menores la mejor y más variada expresión en lo que a decorado y pintura se refiere. Esta variedad nos da una muy completa evolución de su cultura. Con un estilo y técnicas propias, se caracteriza por tener formas variadas y originales, predominan los elementos geométricos dispuestos en franjas, las tonalidades del barro, desde el amarillo hasta el gris castaño, presenta figuras en rojo sobre fondo negro o rojo el fondo y figuras negras, predominan formas animales y humanas.
La arcilla se extraía de canteras se purificaba y después se lavaba durante varias semanas. Se ponía a remojo en grandes estanques donde las partículas finas subían a la superficie y eran recuperadas. Esta etapa permitía eliminar las impurezas que podían provocar el estallido en la cocción. A continuación se secaba al sol cortada en bloques. Después eran almacenados durante algún tiempo para que adquirieran sus cualidades plásticas que permiten moldearla.
Al fabricar un vaso, el alfarero amasaba la pasta para expulsar las burbujas de aire y trabajaba sobre un torno accionado por el propio alfarero o por un asistente. Una vez fabricado se ponía a secar. A continuación se pintaba, según una técnica que variaba según el estilo empleado. De manera general, el pintor jugaba con el contraste del color rojo de arcilla y con una capa de color negro.
El agua de las impurezas, se recuperaba decantándola y se utilizaba para dibujar los motivos decorativos. Mediante la cocción resurgían los dibujos sobre el fondo de color arcilloso.
Una vez se había secado la pintura, el pintor dejaba paso al alfarero para la cocción que era relativamente simple en principio, pero requería atención y experiencia y contaba de tres etapas:
Encontramos en el tema de la cerámica gran cantidad de formas y de motivos decorativos: leyendas heroicas, temas históricos, juegos atléticos, escenas de la vida cotidiana. Prueba de su importancia y prestigio es el hecho de estar firmadas tanto por el ceramista como por el pintor.
Los motivos decorativos geométricos en bandas horizontales son el tema principal. Están dispuestos en bandas separadas de las zonas negras por líneas triples. Pasado el tiempo, el equilibrio entre las bandas decoradas y las bandas sombreadas se rompió en favor de la decoración: los meandros y otros motivos terminaron por cubrir todo el vaso.
En el GEOMÉTRICO MEDIO se introduce el aspecto figurativo representando animales, como caballos. Ocas y ciervos que se combinan con las bandas de estilo geométrico.
Las vasijas comienzan a decorarse profusamente sin dejar ningún espacio vacío, mostrando señales de lo que se conoce como Horror vacui; expresión latina que significa literalmente (miedo al vacío) y es una expresión muy usada en criticas de arte para señalar este fenómeno en el aspecto decorativo.
En el centro suelen aparecer escenas con las siguientes características:
– El tema principal es una ceremonia funeraria.
– Esquematismo y estilización.
– Pintura plana, sin perspectiva ni proporción.
Estilo Corintio (hasta el siglo VI a.C.) Decoración de animales, reales y fantásticos, en franjas horizontales sobre fondo blanco.
Estilo Orientalizante (hasta el siglo VI a.C.)
Estaba Influenciado por los motivos orientales, protagonistas las figuras humanas, también en bandas horizontales
Cerámica de «figuras negras»
A partir del siglo VI a.C. lo narrativo desplaza a lo geométrico y desaparecen definitivamente las bandas, tema único en la panza del vaso. Se advierte aquí la aparición de la figura humana, silueteada en negro sobre fondos ocres. Se caracteriza no solo por el dibujo de figuras en negro sobre el fondo de arcilla, sino también por el uso de incisiones.
Cerámica de «figuras rojas»
Aparece a finales del siglo VI a.C., pero su apogeo es en el siglo V a.C. Las escenas ganan en naturalismo y expresividad, se logran efectos de perspectiva, sensación de realidad espacial. En este caso se utiliza una técnica inversa a la de las figuras negras en la cual sobre fondo negro destacan figuras en rojo correspondiente al color del barro que se utilizaba para obtener la mezcla de la pintura.
También se observan una mayor delicadeza en los detalles y mayor complejidad en los motivos. Además de la simple inversión de los colores, la técnica de la cerámica de figuras rojas permitía una mejora del dibujo, sobre todo en la representación de los drapeados, de los cuerpos y de los detalles, cuya precisión suplió la casi completa desaparición de la policromía, ganando en la expresión realista.
También se desarrolla en el siglo V a.C., cuando se añaden más colores.
A partir del siglo V a.C. no podemos apreciar la evolución de la pintura griega tomando como ejemplo la decoración cerámica, ya que no se producirá una correlación entre ellas.
Para conocer mas sobre los tipos de cerámica griega según su forma y usos, sugiero visitar este articulo muy interesante y informativo en el blog «Aprehender la historia.com»
Los mosaicos y algunos frescos de época romana, copias de los más famosos pintores griegos (Apeles, pintor “oficial” de Alejandro Magno, Soso de Pérgamo, Teón o Filóxeno de Eretria), muestran que su evolución continuó hacia un mayor naturalismo, lográndose en época helenística el dominio del volumen y la perspectiva.
Indiscutiblemente el arte griego inspiro profundamente a los artistas de la época no solo en Roma sino también en toda la región y quienes utilizaron posteriormente las técnicas y los avances de los griegos en el logro de la representación perfecta de la figura; continuando esa línea y adoptándola como raíz de sus obras a las que sumaron su propia visión personal así como la influencia que el entorno socio económico inspiro en sus obras. La cerámica griega entre las llamadas artes menores sentó bases estéticas, estilistas y tecnológicas para contemporáneos y futuras generaciones de ceramistas e incluso de pintores y creadores de mosaicos.
LA ESCULTURA GRIEGA Y LA ARQUITECTURA POR LA MAGNITUD E IMPORTANCIA QUE TIENEN SE TRATAN EN ARTICULOS SEPARADOS.